domingo, 8 de marzo de 2015

Tercera tanda de errores comunes: oraciones sin sujeto y sin predicado

23- Iniciar una oración construyendo un sujeto acerca del cual se agregan varias ideas subordinadas, sin anexar jamás un predicado a ese sujeto. Al subordinar oraciones, el aprendiz mismo se desorienta pensando que el sujeto principal ya no es aquel con el cual inició la oración, sino que toma otros sustantivos como referente principal. Puesto que de ellos dice algo, cree haber concluido la oración, cuando en realidad solamente la inició. Es como dejar una frase en punta.

 Ejemplo: "estas situaciones que encaminaron a fulanito a tales y tales cosas...y a los recuerdos de su familia que para él significan tal y tal cosa." ¿De quien se habla? De las situaciones. Fulanito no es el sujeto de la oración. Fulanito es el objeto en el que repercuten las situaciones. Y los "recuerdos de su familia que tal cosa y tal otra" son simplemente más ejemplos. Parecen ser otra oración diferente sobre otro tema diferente, que debía estar después de un punto. Los recuerdos que significan x, no son una cosa más de una serie de efectos en los que repercutieron las situaciones. Son otro tema. Por lo tanto deben ser sujeto de una oración diferente. Pero sobre fulanito se predica que los recuerdos de su familia lo ayudaron en momentos de dificultad. Por eso el aprendiz cree que ya dijo aló del sujeto y que puede terminar de hablar y poner punto. pero el sujeto eran las situaciones y de ellas no se predicó nada, por ejemplo: que fueron muy graves, muy importantes, muy influyentes en fulanito.

La enredada frase decía originalmente: "estas situaciones que encaminaron a Mario Vargas Llosa al mundo de la escritura desde la niñez, enseñanzas de grandes escritores y los recuerdos de su familia que lo ayudaron en momentos de dificultad para él."

Otro ejemplo: "La rosa, que es una flor muy bella-entendiéndose por bello lo que agrada a la vista". no se dijo nada de la rosa. Se iba a decir algo. Pero hay una distracción del tema principal. Se cambia el asunto de repente para acotar que es una flor muy bella. Y de nuevo se acota que lo bello es tal o cual cosa. Pero se olvida decir algo de la rosa. Se sabe  que especificar que es una flor muy bella no es el punto, que se quería predicar algo más. Quedaría bien si se hubiera dicho: La rosa, que es una flor muy bella -entendiéndose por bello lo que agrada a la vista-, crece entre mil y tres mil metros a nivel del mar si se abona y cuida. En este caso ya hay un predicado, que hemos subrayado.

24- Construir una oración en la que se predica algo, pero nunca se deja saber de quien se predica eso. La oración carece de sujeto. Es el caso contrario al anterior.

Ejemplo: "Dónde quedó la oportunidad de expresarse, y de que una persona tenga la capacidad de ver las cosas de una forma más crítica." El aprendiz  olvidó de quién hablaba. El lector tiene que intentar suponer de quién. ¿De la literatura de ficción? ¿De quienes escriben ficción? Supongamos lo segundo: entonces diríamos que "los escritores le brindan a sus lectores la capacidad  de ver las cosas de una manera más crítica". Por fin se dice algo de alguien. Pero eso no lo ofreció el texto, aunque hubiera querido ofrecerlo.


25-Sinopsis hechas de oraciones muy cortas separadas entre si por comas o punto y coma, pero de extraordinaria pobreza en ideas explicativas. El aprendiz no argumenta, no cuenta algo, no concatena ideas. Solamente concluye. Ejemplo:

"La literatura cambia la manera de pensar; leer es para todos;leer libera las mentes encerradas"


Errores comunes:segunda tanda


13-No especificar un sustantivo haciendo referencia a su contexto. Ejemplo: «El escritor tal, "en el nobel" de literatura"». un lector desprevenido no entiende que se habla de un texto leído en Estocolmo, durante una premiación. Quizo decir: en su discurso al ganarse el Nobel de literatura, el escritor tal...

14-No hacer de cuenta que "el lector es bruto", como hemos dicho coloquialmente. En un ensayo académico, hay que ser lo más explícito posible -como en el caso anterior.

15-Usar como conector el indicativo de lugar "donde" para hacer referencia al sujeto que se retoma en una oración con frases subordinadas y predicar algo de ese sujeto cercano. Por ejemplo: "el escritor tal...anotó que la gente piensa que la literatura produce tal cosa...pero que en realidad eleva la capacidad crítica del lector, donde se inspiran anhelos de libertad".  El aprendiz quiso decir "el cual", para referirse al lector y predicar algo de él: que en él se siembran anhelos de libertad cuando lee. El lector no es un lugar, no es un sitio geográfico. ¿Por qué referirse a él diciendo "donde"? La palabra "cual", con el artículo "el", formando "el cual", en cambio, sí sirve para referirse a alguien. El lector es alguien, no algo, no es un lugar en el espacio. Muletilla muy común.

16-No tener en cuenta que la ausencia o presencia de una tilde puede cambiar el sentido de una palabra. En el ejemplo anterior,  el aprendiz no le asignó tilde a "donde", queriendo indicar lugar, caso en el cual lleva tilde. Cuando no lleva tilde significa lo mismo que "condición". Por ejemplo: donde no me digas el nombre del asesino, te llevo a la cárcel. También se usa "si no": si no me dices el nombre del asesino....

17-Mezclar  textos originales del autor reseñado con el texto propio, sin indicarle al lector que eso está ocurriendo. Aunque se pusieran comillas a las palabras que se toman prestadas, no es correcto. Es fácil que al lector le moleste la diferencia entre un estilo y el otro, queda como un pastiche de colores que no combinan.

18- No poner un espacio después de la coma. Es gráficamente incómodo pegar la primera letra de la siguiente palabra a la coma que la precede.

19-No usar las normas generales de uso de los signos de puntuación, anexadas en una entrada anterior de este mismo blog.

20- No usar concordancia de género entre artículos y sustantivos. No preguntarse si un sustantivo que está siendo usado es masculino femenino, y por lo tanto no "escuchar" lo mal que suena. Ejemplo: tal cosa..."es una de las principales énfasis". "Énfasis" es masculino. Se dice "el énfasis", no "la énfasis". por lo tanto "tal cosa....es uno de los principales énfasis". "Las" es artículo femenino para plural. "Los" es artículo masculino" para plural.

21- Expresiones incorrectas: "de sigo mismo" en vez de " de si mismo",

22- Confundir Este con está. "Esta", sin tilde significa que se está indicando algo, como cuando se dice "aquel". "Está" viene del verbo estar y se  usa con tilde.

Errores más comunes al redactar, detectados en los estudiantes: primera tanda



1-Usar un sujeto tácito (referido al autor del texto leído) al iniciar la primera oración del primer párrafo, sin explicitar de quién se trata. (sólo porque el título y (o) el subtítulo lo indiquen).

2-Titular la sinopsis de una lectura igual que como se titula el texto original, en vez de tomarse el trabajo de crear un título nuevo. Titular facilita comprender la idea principal de un texto.

3-Titular la sinopsis de una lectura igual que como se titula el texto original, sin ponerlo entre comillas. Al no hacerlo, es como "plagiar" una frase.

4-Subtitular la sinopsis con el nombre del autor del texto, como si estuviera firmando la sinopsis el autor y no el estudiante.

5-Usar una misma palabra dos o más veces, existiendo poca distancia entre ellas en un párrafo.

5-Confundir el concepto de párrafo con el de oración, creando en consecuencia una sola oración larga, compleja, de varias líneas, cuyo punto final equivale al único punto que se coloca en el párrafo.

6-Comenzar por construir frases largas sin haber aprendido antes a no cometer errores en frases cortas.

7-No usar el punto seguido para darle final a una oración, sino colocar una coma y enseguida iniciar una oración nueva.

8-No releer mentalmente ni en voz alta cada párrafo y frase, para detectar lo que "al oído" un hablante natural de idioma español "presiente" que está mal dicho.

9- Usar solamente comas y puntos, como si no existieran otros signos de puntuación.

10- Debido al error común número ocho, no detectar verbos que no concuerdan, no habiendo buscado otros verbos de significados parecidos pero alternativos.

11-En relación con el punto anterior, no preguntarse si el uso común, en prosa, de un verbo usado, no tiene mas bien un sentido diferente al que se le ha dado en el texto. Por ejemplo: «la literatura nos "brinda" un entendimiento». En el uso común, uno dice "bríndame" una copa",o " Jaime me brindó una oportunidad". Pero...¿el entendimiento se "brinda"? ¿No es mejor decir que el entendimiento se facilita?¿no sería mejor decir que "la literatura nos facilita entender"? ¿O que la literatura nos facilita la comprensión de...". ¿Qué suena mejor?

12-No preguntarse si hay concordancia entre singulares y plurales, es decir, concordancias "de número" gramatical, cuando se vinculan en una oración sustantivos, adjetivos y verbos conjugados. Como sabemos, las palabras nos indican si hay uno o varios elementos, personas, cosas; dependiendo de si se usa o no la letra "s". Si un sustantivo está en plural, los adjetivos que lo califiquen también deben estarlo. Si un verbo se refiere a "ustedes, nosotros, ellos, ellas",  está conjugado en plural y debe tener plurales concordantes en las palabras vecinas. Ejemplo: "muchas veces pasamos por desapercibido": "desapercibido" no tiene "s", pero se refiere a "nosotros", un sujeto tácito de la conjugación "pasamos" del verbo "pasar", que es un sujeto plural. Por lo tanto se escribe "desapercibidos".

jueves, 5 de marzo de 2015

El adjetivo


Por la misma razón que importa mucho reconocer el sujeto y el predicado de las oraciones que escribimos, es esencial que usemos las palabras que califican los sustantivos de forma correcta. Esa es la utilidad de estudiar la siguiente información.



( cortesía de  Sergio Gonzalez)

El adjetivo

El adjetivo acompaña al sustantivo o nombre para determinarlo o calificarlo; expresa características o propiedades atribuidas a un sustantivo, ya sean concretas (el libro verde, el libro grande), ya sean abstractas (el libro difícil). Estos adjetivos acompañan al sustantivo libro y cumplen la función de especificar o resaltar alguna de sus características y se dice que lo determinan, pues, al añadir un adjetivo ya no se habla de cualquier libro, sino precisamente de un libro verde, o de uno grande. Por significado, señala una cualidad atribuida a un sustantivo, bien abstracta ("cognoscible por la mente, como en "libro difícil"), bien concreta ("perceptible por los sentidos, como en "libro verde").

Desde el punto de vista morfológico el adjetivo es, en español, una clase de palabra que funciona ordinariamente como adyacente del nombre sustantivo, esto es, como complemento nominal adjunto que se sitúa delante o después del sustantivo al que se refiere, con el cual concuerda en género y número. Existen adjetivos de una terminación (fuerte, falaz, hábil, débil...) que no experimentan variación de género, aunque sí de número, y de dos terminaciones (bueno/buena, malo/mala, etc.).

Dentro de los adjetivos de una terminación, el caso más común es el de los adjetivos finalizados en E como: grande, fuerte, triste, insomne, alegre, inmutable, etc. También existen adjetivos que terminan en L (débil, fácil, sutil, fútil, personal); en R (peor, mejor, ulterior, particular); en Z (sagaz, veloz, atroz); pocos en N (común, ruin). 

Apócope
Supresión de algún sonido o morfema al final de un vocablo, como en: primer por primero. En posición antepuesta a un sustantivo algunos adjetivos se apocopan, es decir, pierden algunos de sus elementos finales.  Veamos varias clases de ejemplos: 

a) En masculino y femenino, plural y singular: 

1) adjetivos posesivos: 
- mío > mi, 
- tuyo > tu, 
- suyo > su; 

2) adjetivo indefinido cualquiera: 
- cualquiera > cualquier hombre / mujer, 
- cualesquiera > cualesquier hombres / mujeres; 

b) en masculino y femenino singular: 
- grande > gran hombre / mujer; 

c) en masculino singular solamente: 

1) adjetivos determinativos: 
- alguno > algún hombre, 
- ninguno > ningún hombre, 
- primero > primer hombre, 
- tercero > tercer hombre, 
- postrero > postrer hombre; 

2) adjetivos calificativos: 
- santo > san Francisco, 
- bueno > buen chico, 
- malo > mal chico. 

Superlativo Admite, además, afijos y morfemas de grado superlativo (los sufijos -ísimo, -érrimo). Es determinado asimismo por adverbios cuantificadores que le confieren los otros grados, el comparativo de igualdad (tan), de superioridad (más) y de inferioridad (menos), así como el grado superlativo analítico (muy bueno). Lo sustantivan o transforman en sustantivo el artículo neutro lo ("lo bueno") y el masculino el y, además, la supresión del sustantivo en una lexía habitual: el barco velero = el velero, la j = la letra j, entre otros. Expresa la cualidad en el grado más alto, intenso. Puede ser: superlativo relativo, superlativo absoluto, etc.

Forma de los adjetivos

Los adjetivos tienen género y número al igual que los nombres. El género y el número de los adjetivos dependen siempre del nombre al que acompañan.

         Ej: pájaro verde.- masc. sing.           falda verde.- femen. sing.

              niño pequeño.- masc. sing.        niñas pequeñas.- femen. plur.

  
Hay adjetivos que presentan una sola forma para el masculino y para el femenino. Son adjetivos de una sola terminación:

Ej: verde, especial, amable, grande...

Hay adjetivos que presentan formas distintas para el masculino y para el femenino. Son adjetivos de dos terminaciones:

Ej: feo-fea, pequeño-pequeña, blanco-blanca...

Clasificación de los adjetivos
Pueden ser:

1. Determinativos. Preceden al nombre, lo concretan y lo presentan:

Demostrativos: Esta niña
Posesivos. Mi niña
Numerales. Tres niñas
Indefinidos. Algunas niñas
Exclamativos. ¡Qué niña!
Interrogativos. ¿Qué niña?

2. Calificativos. Califican al nombre, es decir, añaden cualidades al nombre:
Pueden ser:

Especificativos
-         Los adjetivos calificativos especificativos concretan el significado del sustantivo. Suelen ir detrás del nombre. Ej: Quiero una corbata azul.

Explicativos o epítetos
-         Los adjetivos calificativos explicativos o epítetos indican cualidades que ya de por sí lleva el nombre. Suelen ir delante del nombre. Ej.: Blanca nieve   Verde hierba. 


Decisiones

Un hombre agotado por un largo viaje sobre su caballo llegó al borde de una colina y se puso a pensar si sería más adecuado bajar por la parte empinada, que era el camino más corto, o retrasar su viaje varios días bajando por la parte plana. 

Después de meditar largo rato, sacó una moneda y dejó la decisión a la suerte: debía bajar por la parte empinada. Inmediatamente emprendió su camino, no sin dificultades porque el caballo se rehusaba. Cuando llevaba sólo un trecho recorrido, el caballo perdió el equilibrio y cayó encima de su amo. La moneda resplandecía en medio de los buitres que venían a devorar los cadáveres.

Ángela Rengifo (Colombia)

A.  Complete con un adjetivo el espacio después de los adjetivos en el texto,  puede  modificar el sentido original del minicuento.
Decisiones

Un hombre ___________por un ___________viaje sobre su caballo _________ llegó al borde de una colina _________ y se puso a pensar si sería más adecuado bajar por la parte ______________, que era el camino ____________, o retrasar su viaje varios días bajando por la parte ____________. 

Después de meditar largo rato, sacó una moneda ____________ y dejó la decisión a la suerte: debía bajar por la parte _______________. Inmediatamente emprendió su camino ____________, no sin dificultades porque el caballo __________ se rehusaba. Cuando llevaba sólo un trecho recorrido, el caballo perdió el equilibrio y cayó encima de su amo. La moneda resplandecía en medio de los buitres ______________ que venían a devorar los cadáveres ________________.

Ángela Rengifo (Colombia)

3. Lea con atención el minicuento El usuario y sobre él:

A.  Marque el acento ortográfico sobre las palabras que, de acuerdo con la norma de acentuación del español, así lo requieran.

B.  Identifique morfológicamente los  sustantivos,  y adjetivos utilizados en el minicuento (por lo menos diez de cada una de las categorías gramaticales) y escríbalos en el siguiente cuadro:



El usuario


Creado el teléfono celular, la dificultad del vinculo con el semejante por fin parecia ceder: si no eras capaz de hablarlo de frente, podias hacerlo a traves del portatil. Pero la dificultad porfiaba: que decir por el aparato, como decirlo. Entonces se agrego el boton de mensajes para toda ocasion: ¿te atrae y te da pena confesarlo?, ¿atraviesan por un disgusto?, ¿palabras para una fecha significativa?, ¿necesitas una buena excusa?... Para toda ocasion, la maquina -que aprendia el timbre singular de tu pronunciacion- formulaba las palabras adecuadas. Y eran tan adecuadas que muchas veces el destinatario, aun sin ser propiamente timido, se sentia sobrepasado. Por eso, tambien se invento el servicio de respuesta: si vacilabas para contestar, si no encontrabas la expresion justa, el aparato hacia lo pertinente, usando tu propia voz.

Viendo que sus telefonos si parecian comunicarse facilmente, los usuarios empezaron a charlar cada vez menos, mientras los aparatos se dedicaron a dialogar entre ellos. Ahora los usuarios escuchan en secreto esas conversaciones, cada vez mas alejadas del alcance que ellos mismos tendrian si pudieran dar rienda suelta a lo deseado.

Guillermo Bustamante Z. (Colombia)


Sustantivos al identificar la oración

Una de las dificultades que tienen algunos estudiantes de lectoescritura, es que, por no identificar cuando comienzan y cuando terminan una oración, no saben cuando cortarla por medio de un punto seguido. Aunque se pueden redactar muchas oraciones seguidas sin poner un punto, lo recomendable para un principiante es que no se ponga ese reto todavía. Y para identificar el sujeto de la oración, hay que identificar el sustantivo principal, es decir el referente del cual se predica algo. Por eso hemos incluido aquí, por cortesía de Sergio Gonzalez, Lingüista colombiano, un texto con ejercicios acerca de los sustantivos.


También pueden hacer link en: http://www.spanish.cl/Grammar/Notes/Sustantivos.htm





Según su clasificación más general, el sustantivo puede ser: Propio o  Común.

Propio nombra a personas, animales o cosas específicas. Se escribe siempre con mayúscula en su primera letra. Pueden ser nombres de personas, ríos, países, ciudades, de animales, de títulos, de establecimientos, etc.
Ejemplos: Raúl, Pérez, Loa, Chile, Ahumada, Biblioteca Nacional, “Minino”, Antofagasta, Presidente, Papa, etc.

Común nombra a personas, animales, cosas o ideas en forma general. Se escribe con minúscula. 
Ejemplos: muñeca, calle, mesa, gato, vaso, amor, termómetro, comedor, tigre, etc.

Los sustantivos se pueden clasificar en los siguientes pares:

1) Primitivos o derivados

Primitivos: Se trata de un sustantivo que no procede de otro sustantivo del castellano. 
Ej.: coche, pizarra, látigo, carpeta

Derivados: Se trata de un sustantivo que se ha formado a partir de otro sustantivo. Los sustantivos derivados se forman añadiendo al lexema, un morfema derivativo.

Ejemplos de sustantivos derivados:

coch (lexema) + -ecito (morfema derivativo) = cochecito
pizarr (lexema) + -ón (morfema derivativo) = pizarrón
latig (lexema) + -azo (morfema derivativo) = latigazo
carpet (lexema)+ -ita (morfema derivativo) = carpetita

2) Simples o compuestos

Simple: es el que está formado por una sola palabra.
Ejemplos: casa, almendra, sol, nube, lápiz, computador, casa, alfombra, etc.

Compuesto: es el que está formado por más de una palabra.
Ejemplos: sacapunta, casaquinta, radiotelégrafo, televisión, limpiavidrios, plumafuente, telégrafo, parabrisas, radioaficionado, montallantas, metrocable, etc.

3) Individuales o colectivos

Individual: es el que nombra a las personas, animales o cosas individualmente.
Ejemplos: pez, chancho, pájaro, soldado, libro, perro, gato, silla, plaza, etc.

Colectivo: es el que nombra en singular un conjunto de elementos iguales.
Ejemplos: cardumen (conjunto de peces), piara (conjunto de chanchos), bandada (conjunto de pájaros), ejército (conjunto de soldados), biblioteca (conjunto de libros), jauría (conjunto de perros), etc.

4) Concretos o abstractos

Concreto: es el que se puede percibir por medio de los sentidos; es decir, se puede ver, tocar, oler, escuchar, etc.
Ejemplos: botella, muralla, tierra, espina, silla, parlante, auto, persona, etc.

Abstracto: no puede percibirse por medio de los sentidos; es decir, no se puede escuchar, ni oler, ni tocar, etc.
Ejemplos: guerra, amor, belleza, odio, compañerismo, lealtad, etc.

5) Contables o incontables

Contables: Son aquellos que nombran seres u objetos que se pueden contar por unidades.
Ejemplos: Taza, mesa, lápiz, cuchara, martillo, coche (todos estos sustantivos pueden contarse por unidades enteras).

Incontables: Son aquellos que nombran seres, objetos o cosas que no pueden contarse por unidades
Ejemplos: Agua, azúcar, aire, café (estos sustantivos no pueden contarse por unidades enteras, aunque podamos medirlos).

6) Animados o inanimados

Animados: Nombran seres que se mueven por sí mismos, que tienen vida (personas o animales, u objetos personificados aunque sean de ficción (Unicornio).
Ejemplos: Niño, gusano, pegaso, maría, futbolista.

Inanimados: Nombran objetos que no se mueven por sí mismos, ni tienen vida propia.
Ejemplos: Silla, disco, naranjo, papel, espada.


Taller

1. Clasifique los sustantivos de la siguiente lista.
Ej.: amigo: Común, primitivo, simple, individual, concreto, contable y animado.

Gato, monte, equipo, Tomás, Carlos, Everest, Beatriz, armario, jabón, oso, educación, limpieza, amor, lobo, barco,  manada, flota, lápiz, vaso, calcetín, agua, sal, oro.

2. Convierta en adjetivos los siguientes sustantivos. A este proceso se le denomina adjetivación. 
Ej.: el sustantivo capricho pasa a ser el adjetivo caprichoso.

Espina, monte, flota, agua, educación, cultura, vejez, verdad, falsedad, comunidad, abundancia, paz, ternura, pegar, inquietud, eternidad, superficie.  

3. Identifique y clasifique los sustantivos que encuentre en uno de los siguientes textos.

A.  Patio de tarde

A Toby le gusta ver pasar a la muchacha rubia por el patio.  Levanta la cabeza y remueve un poco la cola, pero después se queda muy quieto, siguiendo con los ojos la fina sombra que a su vez va siguiendo a la muchacha rubia por las baldosas del patio.

En la habitación hace fresco, y Toby detesta el sol de la siesta; ni siquiera le gusta que la gente ande levantada a esa hora, y la única excepción es la muchacha rubia.

Para Toby la muchacha rubia puede hacer lo que se le antoje.  Remueve otra vez la cola, satisfecho de haberla visto, y suspira.

Es simplemente feliz, la muchacha ha pasado por el patio, él la ha visto un instante, ha seguido con sus grandes ojos avellana la sombra en las baldosas.

Tal vez la muchacha rubia vuelva a pasar.  Toby suspira de nuevo, sacude un momento la cabeza como para espantar una mosca, mete el pincel en el tarro y sigue aplicando la cola a la madera terciada.

Julio Cortázar

B.  El eclipse

Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo.  La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva.  Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte.  Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.

Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.

Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio  de las lenguas nativas.  Intentó algo.  Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.

Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles.  Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol.  Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.

-Si me matáis-les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.

Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos.  Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.

Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.

Augusto Monterroso

C.  Continuidad de los parques

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer. 

Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano. La luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela. 


Julio Cortázar

martes, 3 de marzo de 2015

OJO: miércoles 4 de marzo 7 am: inducción a biblioteca

OJO: miércoles 4 de marzo 7 am

Los alumnos que no pudieron recibir la introducción a la biblioteca, favor dirigirse a la biblioteca para la inducción. Los que recibieron la instrucción el lunes, quédense en el salón para asesorías individuales de corrección de sus textos.

Fernando Baena

Ejercicio de lectura en profundidad mediante la producción de un texto


En este ejercicio pasaremos de la lectura literal de un texto, a la lectura comprensiva, y de allí a la apropiación personal. Nos interesa ya no sólo identificar y expresar correctamente lo que afirmó un autor, sino además descubrir lo no explícito, lo que dijo entre líneas. Esto significa que ya no veremos el texto como una fuente de información solamente, sino además y sobre todo como una fuente de nutrición intelectual y de inspiración crítica. Pero sobre todo nos interesa volver propia una lectura, transformarnos mediante ella.

Los pasos que sugerimos parecen una progresión, pero en cierto modo exigen seguirse simultáneamente. Lo que sigue parece un ejercicio pedagógico, pero es algo más. Sin embargo no sobra dar los pasos uno a uno, como si leer fuera algo tan fácil como seguir las instrucciones de uso de una licuadora. No es así, pero puede ser útil que parezca así cuando se empieza a leer en profundidad.


Trabajo de introducción al texto:

¿Ha leído de corrido, sin detenerse por el léxico o las referencias que el autor hace y de las que usted no tiene idea, para conseguir  lo que hemos llamado "Lectura de bosque"?

¿Ha hecho una segunda lectura mas detenida, para subrayar las referencias y terminologías de las que debe enterarse para comprender la sustentación de las conclusiones?

Trabajo de contextualización para posibilitar la segunda lectura:


  1. ¿ Ha buscado en el diccionario de la RAE por lo menos veinte palabras nuevas?
  2. ¿Las ha adoptado?
  3. ¿Ha investigado de quien habla Zuleta cuando habla de Freud, Nietzche, Marx, Foucault, Derridá, Descartes, Kafka, Cervantes?
  4. ¿Ha investigado de que tratan obras como Don Quijote, La Metamorfosis, El Capital?
  5. ¿Ha resaltado en amarillo toda frase, sección o ejemplo, que pueda distinguirse como propuesta principal, en el texto?
  6. ¿Ha resaltado en azul todo apoyo, ejemplo, referencia o idea secundaria que pueda distinguirse como premisa, complemento o motivo de la propuesta principal?


Identificación de la propuesta principal del texto

Redacte en un párrafo la tesis, postura, pregunta o aporte central del autor, sin incluir los argumentos que lo llevan a concluir dicha idea o concepto.

Ampliación de la propuesta principal del texto

Amplíe, repasando el texto, la propuesta principal del autor, usando los subrayados de color amarillo, en tres párrafos.No haga citas textuales sin justificarlas, no haga más de una cita, y no olvide ponerla entre comillas.

Identificación de premisas

Redacte en tres párrafos las principales razones, premisas, causas, argumentos o motivos por los cuales el autor confiesa estar proponiendo esa tesis principal, anteriormente esbozada. Use los subrayados de color azul. No haga citas textuales sin justificarlas, no haga más de una cita, y no olvide ponerla entre comillas.

Preguntas de validación de la comprensión de la lectura

Si no es capaz de responder satisfactoriamente las siguientes preguntas, es porque no ha seguido los pasos anteriormente sugeridos. En ese caso sígalos con más ahínco, tiempo, pasión y cuidado.


  1. ¿Cuales son las tres etapas del espíritu según Nietzche?
  2. ¿Cómo se aplican al acto de leer?
  3. ¿Tiene la palabra "estudiante" en el texto de Zuleta un sentido peyorativo?
  4. ¿Por qué sí o por qué no?
  5. ¿Qué significa "producir" la lectura, en vez de recibir la información, cuando se hace una lectura, según Zuleta?
  6. ¿Cómo evalúa Zuleta la lectura en la que el lector se propone adquirir información y (o) entretenerse?
  7. ¿Qué sería la lectura como consumo,  qué sería la lectura como mercancía?
  8. ¿Propone Zuleta que la lectura sea un
  9. ¿Para qué pone Zuleta como ejemplo de un buen texto la obra de Cervantes?
  10. ¿Opina Zuleta que lo importante es descifrar lo que dijo el autor, o hay algo más importante? 
  11. ¿Puede un texto escrito controlar la reacción del lector, según Zuleta?
  12. ¿Es esto una ventaja o una desventaja?
  13. ¿Qué significa decir que, no el lector, sino su "problema" es quien inconscientemente produce el fruto de una lectura?
  14. ¿ Cómo se complementan la idea de que solo se lee lo que ya se sabe con la de que hay que aventurarse a lo desconocido cuando se lee?
  15. ¿Opina Zuleta que está bien que se impongan ciertas lecturas en el bachillerato, y que se realicen como un acto de voluntad?


Trabajo de apropiación del texto

Identifique el "problema" que a usted como lector le gustaría resolver, al hacer la lectura. Redacte tres párrafos que le indiquen a usted mismo (no son para demostrarle nada a su profesor o al lector de esos tres párrafos) en qué sentido ha sido usted modificado o no por la lectura en profundidad. ¿qué valores han cambiado? ¿Qué prejuicios ha derrumbado? ¿Qué elementos tiene ahora para ser un individuo más consciente de la sociedad en la que vive? ¿Qué tipo de saludable rebeldía, de interesante idealismo, podría surgir en usted de esa lectura?